jueves, 29 de enero de 2015

Fundida en NOIRE.


¿Alguna vez os habéis topado con algo (serie, película, videojuego, libro, etc) que parece haber sido creado para vosotros? ¿O con algo que os recuerda a demasiadas cosas que adoráis y, por tanto, tenéis que adorarlo también? A mí sí, y hace solo dos días, con L.A. Noire, un increíble videojuego de Rockstar Games que salió a la venta en 2011 y que tengo en mi haber desde hace años. Lo empecé y me estaba encantando, pero ese no era su momento y lo sabía, así que lo dejé reposar hasta hace un par de días y...

No tengo palabras. ¡¡Me encanta!! De buenas a primeras me vi inmersa en la ciudad de Los Ángeles en los años cuarenta, en la piel de un agente de policía que lucha contra los crímenes y la corrupción de la ciudad, y todo con un realismo que te deja con las patas colgando. Es como estar en una de esas películas en blanco y negro con detectives atormentados y femmes fatales por doquier. ¡Incluso hay una opción para jugar al juego en blanco y negro! Lo flipo, es como una mezcla mágica de la saga GTA con Grim Fandango y a mí ya... donde metas a Grim Fandango metes mi corazón y lo atas todo para tirarlo al río porque yo me bajo de la vida.


La manera de investigar los crímenes ES UNA PASADA. Buscas pistas y tienes un cuaderno donde el protagonista va anotando todo lo concerniente a lugares, pruebas y sospechosos. Y luego están las entrevistas que son una maravilla y me hacen llorar de amor, porque tenemos que observar a la persona que entrevistamos y discernir por su lenguaje corporal si miente o dice la verdad. Si le acusamos de mentir tenemos que sustentarnos en las pruebas que hayamos recogido, y el resultado influirá directamente en el modo de resolver el caso y la puntuación que nos den posteriormente.
En serio, me vuelvo muy "Kronk" cuando encuentro joyas como esta porque me ofusco y repito siempre lo mismo pero con otras palabras.
Os presento a Cole Phelps, el protagonista y mi nuevo marido.
La expresión de los personajes es sublime, aunque debería decir la de los actores, porque cada conversación  y cada escena están grabadas con capturas de movimiento por un lado y luego con los actores por separado para captar cada movimiento de ojos, cada ceja que se levanta o cejo que se frunce. Es una maravilla. Y la música... y la recreación de los ambientes... y ese aire a cine negro que tanto me recuerda a Grim Fandango y al art déco, que a su vez me recuerda a Bioshock y a Rapture... y llegados a ese momento de asociación mental es cuando me da el brain explosion definitivo y muero.

      
Puede que a muchos no os llame la atención por el género, o porque no os vaya mucho la saga GTA y creáis que es igual. ¡Craso error! Se parece, sin duda, pero tiene muchas diferencias, entre las principales es aquí estamos del lado de la ley y no podemos ir por ahí atropellando a la gente. Bueno, en realidad sí que podemos, pero eso reducirá nuestra puntuación al final de cada caso. Yo acabo de empezarlo como quien dice y no quiero que se acabe nunca. Me encanta, ¿se nota que me encanta? ¿os lo he dicho ya? Es que creo que no he sido todavía lo suficientemente repetitiva y pesada :D
Sobra decir que os lo recomiendo encarecidamente. Que le deis una oportunidad, un mimito, un poco de amor, que le hagáis un huequecito en vuestros discos duros. Él es un juego bueno y obediente y os devolverá todo ese amor. Supongo que cuando lo acabé volveré a daros la brasa con él, o no, depende, porque ya me he comido un spoiler como una casa gracias a google (GRACIAS, GOOGLE, en serio, te llevo en el corazón) y me han chafado lo que viene siendo la impresión, la sorpresa y esas cosas tan propias de no saber cómo va a acabar algo. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 
Por supuesto no me ha molestado nada, eh. Todo está bien entre google y yo, solo me entraron ganas de darme cabezazos con el monitor, lo normal vamos. (ᕗ ಠ︡益︠ಠ︠)ᕗ︵ ┻┻

¿Recordáis lo que dije en la entrada sobre Bioshock de pegarme a vuestras ventanas? 
Pues en este caso digo un cuarto de lo mismo. Espero que mi fangirlismo desatado haya hecho mella en vuestras conciencias y conozcáis personalmente a mi marido, que es muy seco y un poco desagradable, pero un buen tipo en el fondo. 

No te enfades, Rust. Tú siempre serás mi marido-detective favorito.

miércoles, 28 de enero de 2015

La verdad sobre el caso Harry Quebert


Hacía tiempo que no tenía emociones tan encontradas durante y después de la lectura de una novela. Había oído hablar mucho de este libro, escrito por Joël Dicker, en su momento, gente que lo catalogaba de obra maestra y otros de truño aburrido. Yo, personalmente, no me posiciono en ninguno de los dos extremos. Tengo varias cosas que decir de esta novela, así que no perdamos tiempo (datos varios del libro aquí).

Aurora, New Hapmshire, 1975. El famoso escritor Harry Quebert, de 34 años, mantiene una relación amorosa prohibida con Nola Kellergan, de 15 años. Nola desaparece al final del verano sin dejar rastro.
Aurora, New Hampshire, 2008. El famoso escritor Marcus Goldman se instala en casa de su mentor, Harry Quebert, para superar un grave bloqueo. El cadáver de una chica de 15 años es encontrado en el jardín de Quebert. Esa chica resulta ser Nola Kellergan.

Investigación y misterio al canto, señores. Dicker nos lleva de la mano a través de saltos en el tiempo para contarnos qué le pasó a Nola y qué hay detrás de toda esa historia de amor que mantuvo con Quebert. El estilo de la novela es muy sencillo, usa un lenguaje simple y no se detiene a describir demasiado los ambientes. Si a veces destaca es por lo que dice y no por la manera de hacerlo, pues hay muchos mensajes bonitos en la novela, sobre todo a principio de cada capítulo, en el que aparecen los consejos de Quebert hacia su pupilo, algunos de ellos realmente útiles, otros preciosos y otros un poco moñas en mi opinión.
Pero vayamos por partes. Empezaré diciendo cuáles han sido los puntos negativos que he encontrado en esta novela y que voy a enumerar para autoimponerme un poco de orden mental:

1. Los diálogos apenas tienen acotaciones, solo para especificar quién habla y solo de vez en cuando. Esto, en mi opinión, tiene dos inconvenientes: el primero es que en diálogos largos uno se pierde fácilmente y llega un momento en el que no sabe quién está hablando, el segundo es que sin acotaciones que nos describan detalles del personaje (tono, expresión, algún gesto) los diálogos a mí se me hacen un poco planos y vacíos. No es necesario ponerlas, es cierto, pero a veces me gusta saber si al decir una frase, ese personaje ha puesto los ojos en blanco o ha suspirado... No sé, creo que da más profundidad y realismo a los diálogos.
Espera... ¿No era la madre la que estaba hablando?
¡¡No entiendo nada!!
2. Otro aspecto que no me gusta de los diálogos es que tienen demasiadas oraciones entre signos de exclamación. Es un poco irritante imaginarte a los personajes gritando todo el tiempo cuando no pega ni con cola, y como no tiene acotaciones que te especifiquen qué tipo de intención hay en esas subidas de voz pues a mí se me han quedado como personajes gritones. Gritones todos.
Y así todo el tiempo, en la calle, en casa, tomando café... En fin, gritones todos.
3. La historia de amor entre Nola y Harry no me ha gustado mucho; por parte de él no la veo muy creíble. Es decir, ella tiene 15 años y es normal que al día  siguiente de conocerle beba los vientos por él, pero ¿Harry? Tío, que tienes 34 años y has visto a esa niña de 15 en playa... ¿De verdad al día siguiente solo puedes pensar en ella? ¿De verdad a los tres días ya es el amor de tu vida y nada ni nadie podrá igualarla jamás? No sé, yo soy muy particular con las historias de amor y esta no me ha gustado (y mira que a mí las diferencias de edad me encantan). Es decir, si estuviéramos en el caso de "Lolita" (novela a la que Dicker hace un descarado guiño-homenaje-loquesea), pues vale, porque hay una razón de peso para que él se obsesione con la niña, pero aquí no lo he visto muy justificado.
Hola, Nol... digo... Lolita.
4. Dicker usa una herramienta muy útil si quieres evitar poner demasiado resumen narrativo, y es que en lugar de describir algo que pasó, te pone la escena. Por ejemplo, el prota está en casa de alguien para interrogarle y ese alguien le dice: «Todo iba bien hasta la noche del 15 de Julio. Aquella noche las cosas cambiaron para siempre». Inmediatamente después aparece la escena en la que "todo cambió" donde el testigo la protagoniza.
Esto me pareció un recurso muy útil y curioso, pero en este libro me parece que se abusa de él y hay momentos en los que os juro que no tenía ni zorra idea de dónde estaba ni de quién me estaba hablando. Hay demasiados saltos, para que me entendáis, de presente a pasado, y en cada tiempo hay muchos saltos a momentos diferentes con personajes diferentes.

Yo, leyendo.
Sin embargo, este libro también tiene bastantes cosas buenas. Sus personajes están muy bien construidos (me quedo indudablemente con Luther Caleb y la madre de Goldman... Dios, me encanta esa mujer xD), todos tienen sus propios objetivos, su función, actúan atendiendo a esos objetivos y no tengo pega alguna que hacerles.

Admiremos la grandiosidad de lo que se dice en esta página.


El misterio al principio me tuvo pegada al libro, luego hubo muchas páginas en las que me dio igual, pero al final, 100 páginas antes de acabarlo, Dicker mete un giro argumental que te deja con las patas colgando y ahí ya no puedes parar. En serio, yo soy dura de roer para que un libro me enganche, pero esas últimas 100 páginas se devoran porque no puedes parar. 

«—Cuando llegue al final del libro, Marcus, ofrezca a sus lectores un giro argumental de último momento.
—¿Por qué?
—¿Por qué? Porque hay que tener al lector en vilo hasta el último momento. Es como cuando juega a las cartas: debe guardar algunos triunfos para el final».

Eso es lo que aparece justo después de acabar el capítulo en el que te quedas con las patas colgando y cuando lees piensas: «Ya te digo que me tienes vilo, so cabrón. ¡Son las 4 de la mañana y no puedo dejar de leer!». El final merece mucho la pena, creía que no me iba a sorprender nada y fue todo lo contrario. Me sentí manipulada, y ya sabéis lo maravilloso que es sentirse manipulado en una novela de misterio. Dicker juega contigo, con todos esos datos que sabe que no vas a recordar porque es imposible con todos los que hay, y se aprovecha de eso para despistarte y luego sacar un as de la manga en el que tú, como lector que lucha por no perderse, no había considerado, y entonces no tienes más remedio que dejar que el autor te guíe hasta donde le dé la gana. Te hace suyo, así de simple, y eso es, señores, algo condenadamente difícil de conseguir, así que me quito el sombrero por ello.
Además, es absolutamente admirable cómo el autor ha podido encajar tantísimas piezas, tantas escenas con tantos saltos hacia delante y atrás. Está todo perfectamente hilado y yo no tengo ni idea de cómo lo ha hecho, porque a mí me parece una maraña en el que perderse es bien fácil.

En definitiva, después de tantos altibajos con la lectura, Dicker ha sabido ganarme al final, ha jugado conmigo y ha vaticinado mis sentimientos más de una vez, sobre todo al final, como digo, donde aparece otro de los consejos de Quebert:

«Un buen libro, Marcus, no se mide solo por sus últimas palabras, sino por el efecto colectivo de todas las palabras precedentes. Apenas medio segundo después de haber terminado el libro, tras haber leído la última palabra, el lector debe sentirse invadido por un fuerte sentimiento; durante un instante, solo debe pensar en todo lo que ha acaba de leer, mirar la portada y sonreír con un gramo de tristeza porque va a echar de menos a todos los personajes. Un buen libro, Marcus, es un libro que uno se arrepiente de terminar».

Sí, este libro, en mi opinión tiene varios puntos flacos que me han estorbado durante la lectura, pero
¿adivináis lo que hice cuando lo acabé? 
Exacto.
Miré la portada, sonreí con un gramo de tristeza y me di cuenta de que habría querido que me durara un poco más.

Nota
6/7



Él es mi Lolita <3

martes, 27 de enero de 2015

Te reto a que me retes (lista de entradas)


Cierre de aportaciones para el reto

A través de este banner podréis acceder a un índice donde aparecerán las entradas
relacionadas con el reto. Quien quiera puede ponerlo en su blog y quien n
pues no pasa nada, yo os voy a seguir queriendo igual ;-)  
Muchas veces me llamo lerda a mí misma, y si lo hago es porque lo soy. El otro día me dio a mí la neura de imponerme un reto en el que os proponía que me ayudaseis y ya lo creo que lo habéis hecho. Si no sabéis de lo que estoy hablando, haced click aquí. El caso es que no sé a veces por qué hago las cosas que hago, y este es uno de esos caso. Aun así, quiero cumplir como una valiente. Espero no morir en el intento.
He decidido cortar ya el flujo porque me veo escribiendo escenas hasta año nuevo y no puede ser. Aunque no lo creáis, en hacer un relato de unas 700 palabras puedo tardar perfectamente una hora entera con todos sus minutos y sus segundos, eso contando con que la canción en la que me base me transmita una escena QUE MÁS O MENOS ME GUSTE en poco tiempo (lo cual, por lo que se puede entender supercalifrigilísticamente bien con esas mayúsuculas, no es algo que pase a menudo, y menos cuando la música no la he elegido yo).

Ya he escrito 2 de los 14 relatos.... (14... Dios, voy a morir) y pronto os dejaré aquí el primero. Lo haré en orden de comentarios, siendo este el siguiente:
1. Gema Vallejo.
2. Oniros.
3. Dafne.
4. Lena J. Underworld
5. Chincla SQ.
6. Marina.
7. Beatriz L.M.
8. Vale.
9. Amarie.
10. Trixie Latorrette.
11. Alicia Navarro.
12. Evuelapluma.
13. Ekainim.
14. Miss Celeste

Espero que mi esfuerzo, además de a mí como entrenamiento, os sirva a vosotros al menos para disfrutar un poco leyendo. Si no es así, lo siento horrores, yo intentaré exprimir vuestras canciones y mi sesera al máximo :-)


domingo, 25 de enero de 2015

Te reto a que me retes.

No me gusta escribir relatos. De hecho, odio escribir relatos porque son condenadamente difíciles para darles un final como Dios manda. No obstante, me encanta crear escenas, y escribirlas, por su puesto. Como muchos sabréis ya (porque me repito más que el ajo) yo hago mis historias con canciones que me evocan escenas (algo que explico detalladamente aquí). Pues bien, se me ha ocurrido algo interesante que proponeros, y es lo siguiente: dejad en los comentarios dos canciones y yo, de entre todas ellas, escogeré tres  y escribiré una escena con cada una. (CAMBIO DE PLANES. Me ponéis dos y yo tengo que escoger una obligatoriamente para hacer una escena. ¿Eso significa que si me comentan 23 personas tengo que hacer 23 escenas? Pues sí. Estoy pirada y soy feliz así, dejadme). 
Sería una escena, no un relato, lo que significa que no han de tener un final cerrado ni cosas por el estilo, sino que sería más bien como un fragmento extraído de una novela que no existe, y que haré para vosotros, porque me apetece y porque siempre es bueno forzar la sesera para crear algo incluso cuando ese algo no está inspirado en lo que tú has elegido.
El criterio a la hora de elegir las canciones os lo dejo a vosotros, pero sería interesante que fueran canciones con algún significado o que consideráis especialmente raras, maravillosas, inspiradoras, orgasmeantes, etc. (También se aceptan aquellas que creáis que son horribles, un crimen para los sentidos, una muerte lenta y dolorosa para el cerebro).
Podéis proponer dos canciones cada uno. La semana iré publicando sus respectivas escenas en el blog.

¿Qué os parece la proposición? Me resulta interesante crear con un punto de partida dado por vosotros que, al fin y al cabo, sois quienes me leéis (mis lectores monosos que os quiero yo más que... que... no sé... me bloqueo de amor).

Lo dicho. Sed malos y ponédmelo difícil ٩(˘◡˘)۶

Es el oso que se vuelve blanco en primavera. ¡Corred, insensatos!


AVISO
Se cierra la veda. Hemos llegado a las 15 aportaciones y me planto aquí ya que más relatos serían una pesadez tanto para vosotros (que se supone que sois los que vais a leerlos) como para mí. Así que lo dicho, hasta aquí se cuentan las aportaciones. Pronto iré subiendo los relatos (escenas) en orden de comentarios recibidos.
¡¡Gracias a todos por participar!! ^-^


jueves, 22 de enero de 2015

De ciudades hundidas, psicópatas deformes y niñas armadas con chupetes-jeringas.




Ayer tuvo lugar un emocionante suceso, finalicé la primera entrega de la saga Bioshock con el que, creo, es el mejor final (o el más "bonito") de todos los posibles. Pero para entender por qué la palabra "Bioshock" significa tanto para mí tendría que hablaros de su última entrega "Bioshock Inifinite"(al que no puedo jugar porque mi ordenador no me lo permite pero que me impactó muchísimo cuando vi algunos gameplays en youtube) y tendría que contaros cosas que no puedo contaros.
El caso es que, frustrada por no poder catar por mí misma semejante maravilla, empecé a jugar a Bioshock 1 y, aquí estamos, muriendo de amor.

¿Qué nos cuenta Bioshock? Muchas cosas con muchos mensajes que subyacen debajo de cada una de ellas, pero la historia, así a simple vista, es la de un señor que acaba tirado en mitad del Atlántico por culpa de un accidente de avión y encuentra un faro (adoro los faros, ¿os he dicho alguna vez que adoro los faros?). Atraviesa sus puertas y encuentra una cápsula que lo sumerge en las profundidades del océano hasta llegar a una ciudad extraña, decadente y jodidamente genial: RAPTURE.


«ALL GOOD THINGS OF THIS EARTH FLOW INTO THE CITY»

Y así, con un principio que te deja planchado en el asiento, empiezas a jugar. Al principio me costó adecuarme al ambiente tétrico del juego (no sé si lo he comentado alguna vez, pero tengo un serio problema con los juegos de sustitos) pero luego el cuerpo se me hizo... más o menos a esa gran montaña decrépita de acero, locura y sangre que es Rapture. Un lugar construido para hacer libres a los hombres, cuyo valor se medía únicamente por su esfuerzo. Un lugar sin dioses ni reyes, solo hombres.


El lugar donde se desarrolló el ADAM, capaz de dar poderes al más simple de los mortales y que unas niñas pequeñas muy monas y muy creepys recolectan de los cadáveres mientras son protegidas por unos gigantes-buzos muy tochos llamados Big Daddies. En tu viaje para lograr un modo de escapar, necesitarás ADAM para que te proporcione poderes con los que defenderte de los Splicers (yonkis de ADAM que se han quedado realmente reventados de tanto consumir) y de los propios Big Daddies, que te harán de todo para que no toques a sus amadas niñas.
A pesar de tratarse de un "shooter", Bioshock no es solo ir por ahí lanzando rayos y pegando tiros. Es mucho más. Tiene una historia increíble que vas descubriendo poco a poco, un entorno original e impresionante y la opción de tomar nuestras propias decisiones, que desembocarán en diferentes finales.
No todo es perfecto, no obstante, porque la batalla final ha sido un poco moña y sin dificultad alguna, y a veces (aunque esto es algo muy personal) es casi imposible orientarse. Vale, que yo estoy escarchá y me pierdo, es cierto, pero un pelín de ayuda en ese sentido no me habría venido mal.
Aun así, Bioshock es uno de los mejores juegos a los que he jugado, sobre todo por su ambientación tan magnífica, su historia y, ¡ah! ¡Se me olvidaba su música! ¡ES UNA MALDITA PASADA!. 


En serio, estoy enamorada de Rapture, de los murmullos aterradores, de las dulces voces de las little sister llamando ángeles a los cadáveres mientras les extraen el ADAM con sus jeringas-chupetes de las que luego lo chupan todo, de sus melodías lejanas que te ponen los vellos de punta, de sus pasillos acristalados a través de los que puede verse toda la ciudad hundida en el mar, de la locura y la genialidad que desprende, de esos audios con sonido arenoso que vas encontrando a lo largo del juego y que te van revelando qué demonios pasó para que un idilio así acabara de una manera tan horrible. 

«Vamos, vamos, señor "P". Puedo ver a los ángeles... bailando en el cielo».

Ayer mismo empecé Bioshock 2 y... No puedo decir mucho de la historia aún, pero la ambientación es, si cabe, mucho mejor. Increíble. Haría capturas de cada lugar porque todos son dignos de ver. Estoy absolutamente enamorada de esta saga que entra, junto a Mass Effect y Dragon Age, entre las mejores del mundo para mí. Una auténtica obra de arte.

¿Os lo recomendaría? 
No, la verdad, más bien iría a vuestras casas y me pegaría a vuestras ventanas para empañarlas con mi aliento y luego escribir: 
"JUEGA A BIOSHOCK".  


sábado, 10 de enero de 2015

Qué ver: "Snowpiercer"


Ya a finales de 2014 me propuse ver una película al día y pretendo seguir con la costumbre durante todo el 2015 si es posible. En lo que va de año he visto cuatro películas, y la que vi anoche fue, de lejos, la mejor de todas ellas (y seguro que será de las mejores del año).
Se trata de "Snowpiercer" (en español traducida como "Rompenieves", título que me niego a usar porque se me parece demasiado a Rompe Ralph y suena muy ridículo), una película de la nunca había oído hablar y que conocí gracias al cinéfilo sin remedio de mi hermano, que se traga unas 200 pelis por año, más o menos.
¿Y de qué va todo esto? Pues de que los últimos resquicios de la humanidad que quedan en el mundo después de la congelación absoluta de la Tierra, viven en un tren que da vueltas de un año de duración sin detenerse jamás. En el tren, como en la vida, están los que viven a la cabeza y los que sobreviven a la cola de la existencia. Esta es la historia de esos supervivientes, y de lo que ocurre cuando el orden preestablecido se altera.

La película, basada en el cómic de Jean-Marc Rochette y Jacques Loeb, tiene un ritmo increíble, bien llevado, lleno de sorpresas, momentos de tensión, de acción e impresión. Tiene escenas fantásticas que te dejan sin aliento y se desarrolla a través de una trama original que no decae en ningún momento. Aquí la ciencia ficción, lo postapocalíptico y lo distópico (sí, he dicho esa palabra con la que ahora se bautiza casi cualquier cosa) se dan la mano dando un resultado realmente bueno que me ha recordado a veces a Bioshock (los que hayáis jugado y la veáis, por favor, no podréis decirme que la escena del vagón-escuela no recuerda a Andrew Ryan).

¡Adoremos a Andr... digo a Wilford!
A medida que la historia avanza y los pies alcanzan la cabeza, vamos pasando por los interminables vagones del tren donde hay todo un sistema de vida perfectamente pensado y sostenido. Pero esta película no destaca solo por sus personajes bien caracterizados, sus ambientes genialmente logrados y sus momentos de "como-alguien-abra-la-puerta-ahora-mismo-e-interrumpa-esta-parte-me-lo-zampo", sino porque tiene algo que decir y un mensaje que te hace quedarte pensando un buen rato. Y entre los pensamientos que te vienen a la cabeza está el de: ¿Cómo leches no había oído hablar de esta maravilla antes? 

Aunque parezca que no, lo del zapato en la cabeza de Tilda Swinton tiene todo el sentido del mundo.
Pues no me lo explicaba hasta que vi que, a pesar de que el elenco es de habla inglesa casi en su totalidad y hay actores americanos e ingleses reconocidos, se trata de una película coreana. Que esto no debería tener nada que ver, pero digo yo que si no ha tenido la fama que merece debe de ser por eso, porque entonces no me lo explico.
No quiero contaros mucho más de esta joyita escondida que me ha tenido moridéndome las uñas, fascinada y en vilo porque creo que cuanto menos se sabe de una película más se disfruta viéndola. Así que os animo de veras a que le deis una oportunidad, porque la merece. Sobra decir que los amantes de lo postapocalítpico tienen una cita obligada con esta película, pero OBLIGADA con mayúsculas.

sábado, 3 de enero de 2015

El guión de una novela


De lo que hoy vengo a hablaros es, como bien dice el título, del guión de una novela. No tenía intención de hacer esta entrada, pero Gerard, del blog "Susurros literarios" me lo pidió, y pensé que quizá podía resultar útil o interesante a más de vosotros. No voy a hacer un tutorial ni nada de eso porque me parece que esto es un proceso muy personal que cada uno debe llevarlo a su terreno y hacerlo suyo. Lo que voy a explicar es, paso por paso, cómo hago YO los guiones de mis novelas. 

Antes de nada debo decir (ya lo he dicho varias veces en el blog si no me equivoco) que yo creo las escenas con música, al menos buena parte de ellas. Para crear las escenas debo saber ya quiénes van a ser los personajes, cómo va a ser el mundo donde se desarrolle, tramas, lugares, etc. Es decir, debo tener las bases de la novela bien asentadas para, a partir de ellas, comenzar a crear. 
Podríamos verlo como un puzzle. Las bases de la historia serían la mesa en la que lo construiremos, y las escenas son las piezas que tendremos que ir encajando.
Pues bien, digamos que ya tenemos la mesa, ahora hagamos el puzzle. Llegados a este punto especificaré un poco con qué tipo de escenas trabajo según el momento en el que surjan, y para ello me pondré en el supuesto de que estamos ante una novela de terror-misterio. 
  • Escena por canción: Es una escena que se me ocurre inspirada en una canción en concreto. Por ejemplo: 


(Lo primero que se me viene con esta canción) El protagonista llega a casa, la puerta está abierta y dentro suena esta canción. Las luces encendidas, todo intacto salvo un rastro de barro que conduce a la planta de arriba. Sube y en el baño encuentra a un hombre con las botas embarradas y un mono de trabajo sucio. Está de pie e inmóvil, y en la mano sujeta unas tijeras. Al oír al protagonista se da la vuelta y le dice: "Los osos se vuelven blancos en primavera". Luego se clava las tijeras en el cuello.

Bien. Esta escena, evidentemente, no sería para una novela romántica (o quizá sí, depende de lo que consideréis romántico), pero es lo primero que se me ha venido a la mente, no me juzguéis. En ella, el hombre que se suicida dice una frase extraña a la que, si de verdad nos gusta, tendremos que encontrar un sentido a lo largo de la trama. Es un hilo suelto, por así decir, que en algún momento tendremos que unir con otro.
  • Escenas clave: Son aquellas escenas necesarias en la novela que ya existen antes de llegar al momento de oír las canciones. Es decir, son las escenas con las que asentamos las bases, las primeras que nos vienen y también las que son obligatorias. Por ejemplo, si la serie "Lost" fuera una novela, una escena clave es la del accidente de avión. Tenemos que saber esa escena obligatoriamente puesto que la premisa de nuestra historia se basaría en que un grupo de personas acaban en una isla por un accidente. En definitiva, las escenas clave son aquellas que están ahí antes que las demás porque son necesarias y están fuertemente vinculadas a la trama.
  • Escenas sin canción: Escenas que se me vienen de repente, sin estar inspiradas en ninguna canción en concreto. Pueden surgir de la nada o por otros estímulos como imágenes, algo que vea en series o películas, algo que oiga por ahí o que vea en la calle.
  • Escenas de hilo: Son las que surgen por necesidad para dar sentido a la novela y que todo quede bien unido e hilvanado. Una escena de hilo sería, por ejemplo, la que nos daría la explicación a la frase de los osos blancos de arriba. Es necesaria para darle sentido a la novela, para atar cabos. Las escenas de hilo no surgen con las canciones (normalmente) si no que las elaboro cuando ya estoy haciendo el guión, es decir, cuando ya tengo muchas piezas y estoy colocándolas sobre la mesa. 
Una vez que tengo todas las escenas con canción y sin canción, lo que hago es ordenarlas cronológicamente. Por ejemplo, imaginad que, además de la escena del hombre con las tijeras, tengo otra donde hieren al protagonista de muerte y otra donde besa a... no sé, la chica muda que lo está ayudando a resolver el misterio. Bien, entonces tenemos tres piezas del puzzle: tijeras, beso y herida. ¿Cuál iría antes cronológicamente? ¿Cuál iría después? Para pensar esto lo que hago es meterme en los personajes y pensar cómo están o se sienten en el momento de la escena. Por ejemplo: cuándo el protagonista le da el beso a la chica, ¿ya ha pasado por el traumático momento de ver a un hombre apuñalarse el cuello? ¿En qué estado emocional se encuentra? Y lo mismo para la escena en la que lo hieren de muerte y para todas las demás que ya hayamos pensado.

Una vez ordenadas todas las escenas cronológicamente, digamos que, con estas tres en concreto hemos decidido que primero ve al tipo de las tijeras, luego le da el beso a la chica y finalmente lo hieren de muerte:

Tijeras
Beso
Herida

Pensemos que estas tres escenas suceden de manera sucesiva, es decir, que ninguna de las demás (digamos que tenemos unas 40 pensadas) se sitúan entre ellas. Si entre una y otra observamos que hay un vacío demasiado grande, es hora de recurrir a las escenas de hilo, es decir, crear nuevas escenas con sentido (de relleno no hay que crear nada NUNCA) que desemboquen en la que nosotros habíamos pensado ya. Repito que no es meter relleno, sino dar forma a nuevas piezas del puzzle de manera que todo quede unido y no haya ningún cabo suelto.

Finalmente, en el guión quedaría algo así:
El protagonista llega a casa, la puerta está abierta y dentro suena esta canción. Las luces encendidas, todo intacto salvo un rastro de barro que conduce a la planta de arriba. Sube y en el baño encuentra a un hombre con las botas embarradas y un mono de trabajo sucio. Está de pie e inmóvil, y en la mano sujeta unas tijeras. Al oírte se da la vuelta, te dice: "Los osos se vuelven blancos en primavera" y se clava las tijeras en el cuello. 
El protagonista echa a correr escaleras abajo, llama a la policía temblando, pero la línea está cortada. Se dispone a salir de casa pero algo le golpea en la cabeza y queda inconsciente.
Se despierta en casa de la chica muda, que le escribe lo ocurrido: que lo encontró tirado en el suelo de su casa y que no había nada ni nadie en el baño (aquí podríamos especificar cómo se siente el protagonista respecto a lo ocurrido, si ya ha oído la frase antes, etc). Él le da las gracias y ella lo besa (debemos tener en cuenta que esto es un guión, no la novela en sí, por lo que no hay que tener miedo a ser escueto, luego todo se desarrolla cuando se escribe). Incómodo, él quiere marcharse, pero alguien rompe los cristales con piedras, entran en la casa y los atacan. A ella se la llevan y a él lo hieren de muerte.

Como veis, las escenas están indicadas de manera muy básica, lo suficiente para hacernos una idea de lo que tenemos que escribir, cosas que han de explicarse, etc. También podemos ser más explícitos en algunos momentos sobre emociones concretas que queramos destacar, alguna descripción en la que queramos hacer hincapié y demás. En definitiva, mis guiones se forman ordenando escenas y luego hilvanándolas unas a otras. Una vez terminado lo reviso todo para que nada quede sin explicar, para mí eso es muy importante, y para que todo tenga su sentido. 

No sé si resulta muy lioso así explicado, pero os aseguro que en la práctica es un proceso muy sencillo (a mí me lo resulta, al menos), pero, como ya digo, esto es algo muy personal y lo mismo a vosotros os suena a chino mandarino y no os sirve de nada. Espero que no sea así y os haya resultado un poco enriquecedor cuanto menos.

¿Qué os parece mi proceso? ¿Lo veis lioso? ¿Cuál es el vuestro?