Comencé el mes de #LeoAutorasenOct terminando una novela de Lois MacMaster Bujold que no me ha entusiasmado particularmente y he continuado con "Reflejos en el ojo dorado", de Carson McCullers, que he leído en LC junto con Omaira y Nuria.
Hacía tiempo que quería leer a la autora por pertenecer al género gótico-sureño del que ando enamorada desde hace tiempo, y porque tenía la impresión de que su estilo me recordaría a de Flannery O'Connor, autora de la que hablé en esta entrada. Afortunadamente acerté, y mi primer contacto con McCullers ha sido prometedor.
«En el momento en que se espera un desastre inminente y desconocido, la mente se prepara de un modo instintivo abandonando por unos instantes la facultad de sorpresa. En ese momento la sensibilidad parece agudizarse y entrever, como en un calidoscopio, todas las consecuencias del desastre; y cuando este se produce creemos que, de algún modo sobrenatural, ya lo habíamos previsto»
«En el momento en que se espera un desastre inminente y desconocido, la mente se prepara de un modo instintivo abandonando por unos instantes la facultad de sorpresa. En ese momento la sensibilidad parece agudizarse y entrever, como en un calidoscopio, todas las consecuencias del desastre; y cuando este se produce creemos que, de algún modo sobrenatural, ya lo habíamos previsto»
La breve historia de "Reflejos en el ojo dorado", escrita por su autora sin una pretensión real de ser publicada, sino más bien para disfrute personal, nos sitúa en una base militar y se centra en el matrimonio de los Langdom y los Penderton, ambos unidos por una extraña y fría amistad, sobre todo teniendo en cuenta que el coronel Langdom mantiene relaciones con la señora Penderton, Leonora, y tanto el capitán Penderton como la esposa del coronel, Allison, son conscientes de ello.








